domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo 9: Una vez roto el corazón

(CUENTA BÁRBARA)
-¡Tú1-grité sorprendida-¿Qué haces aquí?
-Estar con mi chica-dijo el chico joven.
-¿Tu chica no era Judith?
-¿Judith? Jajajajaja. Esa niñata no me complace ni la mitad que mi Georgia-ese chico era Mark. No podía dar crédito a lo que veía.
-Y, entonces, ¿por qué estabas con ella?
-Para acercarme a ti-explicó-Frankie te quiere muerta, por que yo soy un vampiro y vi que tú intercedías en la vida de Dougie, así que, me mandó a buscarte.
-Entonces, lo de los billetes a Londres, ¿no fueron mis padres?
-Eres muy aguda, amiga. Yo les dije que te los dieran y sólo había billetes de ida. Fue muy fácil entrar en su mente...
-¡¿Qué  entraste en su mente?!-me retorcí en la silla intentando levantarme-¡Te voy a...!
-¡Ei! ¡Tranquilita! Si mueves un solo músculo, te mataré, y no tendré ninguna piedad-dijo con una mirada penetrante-Ahora que lo pienso... tengo hambre y hueles muy bien, te importa que te coja un poquito de sangre?-se acercó a mi brazo porco a poco para morder-tranquila, no te dolerá-Noté el pinchazo de sus dientes en mi brazo y vi como poco a poco se me nublaba la vista.

(CUENTA DOUGIE)
Estaba venga a dar vueltas a la casa. No podía dormir. No podía olvidarme de ella, de su sonrisa, del sabor de sus labios, de su olor. La echaba mucho de menos.

Me quedaba a dormir en casa de la chicas y me metia largas horas en la habitacion de Bárbara. Me quedaba mirando sus cuadros, peluches, fotos y posters. Cada cosa suya era un recuerdo único y doloroso.

Había aprendido a amarla, a quererla y a controlar mis impulsos  cuando estaba con ella. Cogía su bajo y tocaba baladas de amor, y me venían imágenes de Bárbara a la cabeza. Ella tocando el bajo era única. Las cuerdas las acariciaba y cada nota corría por mis venas como una droga difícil de controlar.
-Dougie-llamaron a la puerta. Era Lucia-¿Puedo entrar?
-Claro-dije con voz apagada-¿Ya estás mejor?
-Si-afirmó-pero no es momento de preocuparse por mi .¿Qué tal estás tú?
-La echo mucho de menos.
-Lo sé. Yo también. La casa está muy vacía sin ella.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Claro, dispara.
-¿Cómo te dejaron salir a ti?
-Por que-noté tintes de dolor en su tono de voz-Bárbara se intercambió por mi.
-¡¿Por qué hizo tal cosa?!
-Frankie fue la que llamó al teléfono y le dijo que me tenían y entonces Bárbara se ofració a intercambiarse por mi.
-¡Maldita perra!-dije con todo mi odio.Desde que la dejé sigue creyendo que soy suyo y no deja a ninguna chica acrecrase a mi.
-¿Perdona? ¿Has dicho que la dejaste?
-Sí.
-Ella a Bárbara le ha dicho que es tu novia.
-¡¿Cómo?!-me quedé desarmado-Lucía, confía en mi, por favor. Te juro que la dejé, yo ya no la quiero, solo quiero a  Bárbara.
-Tranquilo, Dougie, te creo, y Bárbara seguro que cuando se lo expliques, también.

(CUENTA BÁRBARA)
Desoerté poco a poco y vi a una chica rubia y a Mark esperando a que yo despertara. Él estaba sentado en una silla y ella sobre su regazo.
-Por fin te despiertas, querida-dijo la chica-creíamos que te habías muerto.
-No tendréis tanta suerte-dije suavemente-¿Puedo haceros una pregunta?
-¿Por qué no?-dijo Mark
-¿Hasta cuando estaré aquí?
-Hasta que Frankie quiera-contestó la mujer-¡Ah!, por cierto, no te dije mi nombre. Soy Georgia.
-Enacantada, supongo.
-¿Estás muy enamorada de Dougie?-preguntó Mark-No le diremos nada  a Frankie de lo que digas, lo juramos.
-La verdad es que estaba empezando a enamorarme pero, ¿por qué queréis saberlo?
-Porque hay algo de Dougie que deberías saber.

(CUENTA LORENA)
Estaba empezando a gustarme. No podía quitarme de la cabeza a Harry. Era muy pesado, sí, pero estaba buenísimo y cada vez que le veía me latía el corazón a tope y no podía controlarlo. Pero no le amaba, o eso quería creer. No podía enamorarme.
-Hola-era Judith-te traigo un café, ¿te apetece?
-¿Lleva whisky?-pegunté
-Por supuesto. Además del caro.
-¡Así me gusta!
-¿Qué tal te va a ti la vida?
-Pues bien, como siempre
-¡Yo sé una cosa que te pasa!-canturreó Judith-y que tienes miedo a decirla
-¿Ah, si?-dije. ¡Mierda! Creo que me ha pillado-Sorpréndeme.
-Te gusta alguien
-¿Quién? ¿Godolfredo? Sí, es el amor de mi vida-intenté disimular.
-Sabes que mentir se te da fatal, ¿verdad?
-¡¿Qué dices?! Si te digo la verdad...
-Bonita, sé que te gusta un inglesito muy musculoso llamado Harry.
-¡¿Estás tonta o qué?! ¡¿Cómo me va a gustar ese pelma?! No es mi tipo.
-Ya, ya... si, si... a mi no me engañas guapa. Puede que con Luci te funcione, pero conmigo no.
-Y si me gustara, ¿qué pasa?
-¡¿Que qué pasa?!-dijo incrédula-Pues que deberías de ir a por él ya...

Entonces el timbre me salvó de Judith y sus entromisiones. Bajé y abrí la puerta:
-Hola, ¿me recuerdas? Soy el del aeropuerto.

1 comentario:

  1. OMG!! ajajaj se t da muy bien dejar con intriga!
    jajaj m enkanta! sube rapidoo!

    ResponderEliminar