domingo, 11 de diciembre de 2011

Capitulo 8: Sucesos

(CUENTA BÁRBARA)
Llegué a la direccion que me dijeron y vi que era una vieja fábrica abandonada. Oí una voz en mi cabeza que me decía "entra", pero decidí hacer caso omiso, por que pensé que eran imaginaciones mías.

El lugar era muy lúgubre y oscuro. Las escaleras chirriaban al pisarlas, estaban húmedas y la madera estaba muy deteriorada. Había numerosos agujeros en el techo, por los que pasaba la luz de la luna llena. El suelo estaba destrozado, era de madera vieja y muchas de sus tablillas estaban levantadas.

Subí las escaleras, con cuidado de no caerme ni ejercer mucho peso sobre éstas para que no se derrumbaran. Había bastantes habitaciones, pero de una salía una luz muy brillante y se oían voces y quejidos. Decidí acercarme poco a poco y, cuando llegué al umbral, me asomé:
-Bárbara, llegas tarde. Tu amiga te echaba de menos, ¿sabes?-miró hacia donde estaba Lucía, llena de arañazos y heridas-ahora que ya la has visto sufriendo, me presentaré-miré hacia ella. Me resultaba extrañamente familiar-Soy Frankie, la novia de Dougie.

Cuando oí esas palabras y mi mundo se vino abajo. ¡Dougie tiene novia! Mi corazón se partió en trocitos. ¿Qué quiería de mi entonces? Y, ¿qué hacía Dougie conmigo? ¿Jugar?

-¿Qué quieres de mi?-dije con voz temblorosa
-¿Yo? Pues...-entonces noté como algo me cogía por atrás y vi todo negro.

(CUENTA LUCÍA)
Frankie me soltó y, en ese momento, me sustituía por Bárbara. Ella estaba inconsciente y noté como las lágrimas bajaban ardiendo por mis mejillas:

-No llores, pobre niña-dijo otra mujer. Ésta esra rubia, también muy delgada y pálida-si ella colabora como Frankie quiere, no sufrirá mucho, confía en mi.

-Pero, no sé qué es lo que ha hecho Bárbara para merecer esto-dije con voz temblorosa.

-Acercarse demasiado a Dougie-después de decir eso, la chica se fue

Frankie se acercó a mi y empezó a hablar:
-Harás lo siguiente. Irás a casa y les dirás lo que te ha pasado. Contarás que he sido yo y todo lo demás, pero no les dirás donde estamos. ¡Qué investiguen y se rompan la cabeza! Una vez lo averugüen, ya hablaremos del precio de Bárbara.

-¿Y si no lo hago?
-Bárbara muere, tú decides.

(CUENTA DOUGIE)
Bárbara hacía una hora que se había ido y aún no había vuelto. Estaba preocupado. Estaba empezando poco a poco a quererla. La amaba cada día más. En la fiesta, podría haber hecho cono Danny con Judith pero, yo no era así.

Recuerdo la primera vez que la vi ante mi. Fue como una revelación, como un soplo de aire fresco. Pero, olía su aroma y la garganta me escocía más que nunca. No podría dañarla jamás. Ella era única. Con ella, sentía que mis problemas desaparecían, como si viviera en un mundo paralelo y diferente donde nada pudiera abatirme.

El chasquido de la puerta abriéndose me desconectó de mis cavilaciones. Subí a ver si era Bárbara, pero, en cambio, era Lucía. Venía dando tumbos y llena de arañazos y heridas abiertas:

-¡Chicos! ¡Ayudadme! ¡Lucía está mal!-grité miestras caía sobre mis brazos. La cogí y la llevé al sofá a tumbarla.
-¿Qué le ha pasado?-preguntó Judith preocupada.
-No lo sé. Ha entrado por la puerta y se ha desmayado-expliqué.
-Pobrecita-dijo Danny en voz baja-Me pregunto qué demonios habrá pasado.
-Creíamos que estaba con Tom-dijo Lorena
-¿Y eso?-preguntó Harry extrañado-Él hoy se ha quedado en casa haciendo no sé qué.
-Es que, resulta, que llegó un ramo de rosas con una nota citándola a las 22h-explicó Judith-Y creímos que era de Tom.
-Pues, era una trampa-susurré a mi fuero interno.
Entonces, Lucía despertó y abrió los poco a poco los ojos.Dijo esta frase:
-Tiene a Báarbara. Frankie la tiene presa, salvadla-terminó y se volvió a desvanecer.

(CUENTA BÁRBARA)
Poco a poco fui abriendo los ojos. No me acuerdo de como llegué hasta alli. Fragmento a fragmento, mi memoria volvía a unir todos los hechos como piezas de un puzle. Noté que me faltaban fuerzas y que mi cuerpo no podía resistir mucho más.

Entonces, vi como una figura alta y estilizada se aproximaba a mi. No era Frankie, ya que ésta era rubia:
-¡Toma!-me dijo con voz fría-esta será tu agua durante toda la semana-me tendió una botella de medio litro-¡adminístratela!

Vi como, después de dejar la botella en el suelo, se fue moviendo el culo con un salero que parecía que en una se esas se iba a desencajar la cadera.

Eché la cabeza atrás y lágrimas ardientes como el fuego cayeron frenéticas por mis mejillas. Pensé en mis amigas, mis locas amigas, que imaginaba que me estarían echando mucho de menos, al igual que yo a ellas. Las quería un montón. Con ellas vine a Londres con un sueño y ,poco a poco, se estaba cumpliendo. Pero, en estos momentos no sabía si viviría para verlo. Mi vida estaba al borde de un precipicio. Pensaba en todos y cada uno de los sueños que tenía desde pequeña: hacer lo que me gusta: la música, tener a las mejores amigas del mundo, a la mejor familia; que me apoyen y a quien le pueda contar todo y, por último, con mi príncipe azul. En esos momentos me vino la imagen de Doug a la cabeza. Él sería ese príncipe, lo presentía, pero para eso, tendría que vivir primero.

Entonces, vi una figura masculina acércandose a mi:
-¡Tú!-grité sorprendida.

1 comentario:

  1. guaaaaauu!! jajaj capitulazo!
    mas vale que subas pronto que aqui hay mucha intrigaaa!! jaaja

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