sábado, 19 de noviembre de 2011

Capítulo 6: Mañana siguiente a la locura

(CUENTA DANNY)
Me desperté a la mañana siguiente y me di cuenta de que no estaba en mi cama. La luz entraba limpia por la ventana. Entonces miré quien me acompañaba al otro lado de la cama. Vi a Judith y me colmé de felicidad. Creo que me he enamorado. Eso es nuevo para mi. Bueno, en realidad no tanto. Me enamoré hace mucho de una chica llamada Georgia. Era guapísima y la quería un montón, pero ella no me quería tanto, así que lo dejamos.

Ella abrió los ojos poco a poco y me aseguré de que fuera lo primero que viera.
-Buenos días, Judith-le dije con una sonrisa-¿Qué tal te sientes?
-¿Qué haces tú aquí?-dijo alarmada-¿Qué ha pasado?-miró por debajo de las sábanas-No me fastidies...no, no ¡no!
-¿Qué pasa, Judith?
-Que era....era vírgen, Danny.
-¿Co...co...cómo? No...no lo sabía, lo juro. Lo siento de veras-se excusó tartamudeando.
-Ya no tiene remedio supongo. No te disculpes, ha sido la culpa de ambos.Vamos a vestirnos.

Nos vestimos y bajamos.
(CUENTA DOUGIE)
Esta noche ha sido muy rara. Estuve divagando toda la noche por el bosque, como solía ser normal, pero no podía quitarme una imagen de la cabeza. La imagen de Bárbara. Su rostro, su voz, su forma de tocar el bajo... era única. Sentía que mi corazón marchito latía con más fuerza que nunca. Su olor era especial, y me entraba hambre nada mas olerla.

Ayer, en la fiesta, me emborraché, estuve a punto de besarla, pero me retuve. Pensé que iba demasiado rápido. Me he encaprichado de ella y no sé si eso iría a más. Hoy iré a verla, sí. Me acercaré a ella, me haré su amigo y lucharé por ella. No me pasará igual que con Frankie.

(CUENTA BÁRBARA)
Me desperté con un dolor de cabeza terrible. Me emborraché demasiado. Sabía que Judith se fue con Danny a su habitación y Lucía se fue a dar una vuelta con Tom. Lorena y Harry estuvieron toda la noche discutiendo. Harry detrás de Lorena y ella, en cambio, dándole calabazas. ¿Y yo? Yo que hice... no me acuerdo de nada de lo que yo hice. Creo que estuve hablando con Dougie, pero no estoy muy segura. Cuando intento acordarme de él me duele la cabeza, pero el corazón me palpita a mil por hora. Sus ojos, su pelo rubio brillante...su todo. Él era perfecto. Pero las dudas me asaltaban a la cabeza. ¿Yo a él le parecía insignificante? Seguramente. Pero yo sabía que no debía enamorarme de él, por que si no, sufriría. Debo centrarme en la música, que es lo que siempre me ha gustado y por lo que vivo. Cada nota era como aire fresco para mi mente. eso era lo que sentía.

Cogí el bajo, bajé al salón y empece a tocar una balada de amor. Sentía como la música pasaba por mis oídos y estremecía mi alma. Me provocaba placer y me quitaba todos los problemas de mi cabeza. Sentía un remanso de paz que nadie podría quitarme.

Entonces bajó Lucía ya vestida y arreglada con sus partituras nuevas:
-Hola, Bárbara. ¿Qué tal has dormido?.
-Bien, aunque Judith gritaba....madre mia, casi no dejaba ni dormir, por Dios.
-Ya me dí cuenta, jejeje. ¡Qué pillina! En cuanto baje interrogatorio al máximo. No la dejaré ni respirar-aseguró con tono amenazador.-Bueno, ¿tocamos?
-Sí, yo estaba tocando Falling In Love, ¿te unes?
-Por supuesto, es mi canción favorita después de I'll Be Ok.

Estuvimos tocando casi dos horas enteras cuando Judith y Danny bajaron de la habitación. Vimos la escena de la despedida desde lejos. Danny la besó en los labios y Judith se dejo. Se abalanzó a sus brazos y ella misma terminó ese beso. Danny deapareció después de despedirse de nosotras.
-Bueno, bueno, bueno... esta ya se ha llevado a uno-dije mirándola con ojos pícaros
-Sí-enrojeció.
-¿Qué tal has dormido?-dijo Lucía
-No he dormido.
-Eso ya lo sabemos. Casi no dormimos ni nosotras con tus gritos guapa.
-Jo, lo siento, pero esque es muy bueno en la cama...
-La la la la la, no quiero saberlo-canturreó Lucía.
-Y, ¿qué pasará con Mark?
-Mark está muy lejos, no puedo estar a distancia, lo siento por él.
-Jo, pobrecillo ¿no?
-Ya...

Entonces llamaron a la puerta. Era el cartero:
-Un paquete para Lucía-grité. Ella vino corriendo.
-¿De quién es?-preguntó.
-Pues no lo sé, no pone nombre-expliqué. Dentro del paquete había un ramo de rosas rojas y había una tarjeta:
De tu admirador secreto:
Te espero esta noche en la tienda de instrumentos a las 22 horas. No me falles ;)

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