sábado, 12 de noviembre de 2011

Capitulo 5: evento y fiesta

Cuando salimos al escenario, vimos a un montón de gente aplaudiendo nuestra salida. Estábamos que no nos lo creíamos. Cogimos nuestros instrumentos, nos presentamos al público y empezamos a tocar.
Apologize me, 
if you had any problem
with me.
I'm sorry
for not love you
all you need.

Cuando canté esa parte, lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. Esa canción me hacía recordar el por qué la compuse. Y es, que, como había dicho antes, tenía una historia y ahora os la contaré. Yo estaba saliendo con un chico, al que amaba con todas mis ganas. No dejaba de pensar en él. Mi mundo giraba entorno a ese chico. Se llamaba Pedro. Era guapo con pelo medio largo oscuro y ojos azules. Era el chico de mis sueños. Un día llegaba a mi casa por la calle y vi a dos personas sentadas en mi portal. Y vi que era Pedro, besándose con una de mis mejores amigas. Él intentó poner la escusa típica del 'no es lo que parece', pero era exactamente lo que parecía. Subí a casa, rompí a llorar, destrozando cada recuerdo que tenía de él. Y lo inevitable era que me echara la culpa de todo. Y todavía lo sigo pensando.


Judith notó mis lágrimas y se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla mientras tocaba. Ella era el mejor apoyo que tuve. Casi mató a Pedro en cuanto lo vio. Pero, yo la paré. Entonces ese día se me ocurrió esta canción y la tocamos cada vez que una de las chicas está un poco depre.


Terminamos la canción, y la gente aplaudía como loca. Hicimos reverencias al público, dejamos los instrumentos junto a los amplificadores y nos fuimos a cambiar:
-Bárbara, cariño, ¿qué te ha pasado ahí fuera?-dijo Judith preocupada.
-Nada, los recuerdos de esa canción-explique con voz temblorosa.
-Tía, fue hace un año, no llores más por ése, no merece la pena-me susurró Lucía al oído mientras me abrazaba-Y ahora vamos a ver tocar a los McGuys, a ver si así te animas un poco.


Fuimos a verles tocar. Decidieron tocar Party Girl y, nosotras por detrás, bailando como locas.
-Oye, Bárbara, hemos pensado que en nuestra casa, podríamos hacer una fiesta e invitar a los McFly, ¿qué te parece?-propuso Judith .
-Vale, por mi perfecto, pero luego recogemos entre todas-dije con firmeza.
-Desde luego-dijo guiñándome un ojo.


Acabaron su actuación y se acercaron a nosotras:
-Como yo dije, os ha salido súper bien-exclamó Dougie.
-Gracias , Dougie-dije mirándole-Y también gracias Harry por ser nuestro batería.
-No hay de que, mujer. Sois buenísimas-dijo alegre-Una pregunta, ¿habéis vuelto a hablar con Lorena?
-No, demomento no-le negó Judith-Por cierto, esta noche, en nuestra casa, damos una fiesta y queríamos invitaros, ¿vendréis?
-¿Habrá música y alcohol?-dijo una voz por detrás-Hola, soy Danny Jones-se fijó en Judith y los ojos se le iluminaron.
-Sí jejeje-dijo Judith con los ojos también iluminados mirándole.
-Pues entonces vamos-dijo otra voz-Hola, soy Tom Fletcher. Quería deciros que sois muy buenas y que tenéis mucho futuro.
-Muchas gracias, Tom-dijo Lucía con los mofletes encendidos.
-¿A qué estamos esperando? ¡Vamos a la fiesta!-dijo Danny


Cogimos nuestro Mini con los instrumentos y detrás nuestra iba el coche de los McFly. Era un coche naranja y parecía antiguo. Llegamos a la casa sobre las 22:30 de la noche y la casa, para mi sorpresa, ya estaba decorada y preparada. Había una bola de discoteca, las luces eran muy tenues y había mesas con botellas de cerveza, whisky, ron y vodka. Fui a mi habitación a dejar mi bajo y a vestirme de fiesta. Las chicas hicieron lo mismo y los chicos, mientras tanto esperaban abajo. Mientras me cambiaba, podía oír la música que habían puesto. Pusieron la Danza Kuduro y noté como mi cuerpo tenía ganas de bailar.


Me vestí con un vestido por la mitad de los muslos azul, unos tacones y casi no me maquille. Dejé que mi melena castaña suelta. Judith optó por unos shorts vaqueros y rotos y unas botas con el pelo recogido en una coleta y una camiseta no muy llamativa. Lucía fue más informal con unos vaqueros pitillos, unos tacones negros, una camiseta de rayas marineras y el pelo suelto y liso.


Bajamos todas juntas y vimos como a Danny se le iluminaron los ojos nada más ver a Judith:
-¿Has visto cómo te mira? Parece que te desnuda con la mirada-le susurró Lucía.
-Ya decía yo que tenía un poco de frío...-dijo Judith con sus típicos chistes malos, pero que siempre nos sacaban una risilla.


Entonces llamaron a la puerta. Fui a abrir y, sorprendentemente era Lorena. Me lanzé a sus brazos y, ella me quitó, porque no soporta los afectos de cariño:
-¿Qué haces aquí?-dije extrañada.
-Pues que mis padres al final me dijeron que, como queda una semana para mi cumple, que lo celebrara aquí con vosotras-explicó-¿Qué es esta fiesta que tenéis montada?
-Pues que están aquí los McFly y hemos decidido montra una fiesta-explicó Judith.
-Hola, tú debes de ser Lorena-dijo una voz sorprendéndome-Soy Harry, el que habló el otro día contigo.
-Hola, un placer-le extendió la mano.
-Bueno os dejamos que habléis-dijimos-Volvamos a la fiesta.


Al final, Danny y Judith acabaron borrachos y subieron a una habitación.
(Cuenta Judith)
Me notaba muy borracha y noté como empujaba a Danny rumbo a mi habitación. Yo no quería buscar explicaciones a lo que iba a hacer. Solo quería dejarme llevar.
Entramos a mi habitación y atraje a Danny hacia mi. Empezamos a besarnos. Noté sus suaves labios sobre los míos y eran muy dulces. Enrosqué mis brazos a su cuello y el me cogió en brazos. Me tumbó en la cama y empezamos a quitarnos ropa suavemente. Él besó todo mi cuerpo y me sentí plena. Entonces noté, que mientras me acariciaba el pelo y me miraba con esos ojos azules tan penetrantes, se metía dento de mí. Los dos gritamos de placer. Acabamos dormidos a esperar lo que deparaba el día siguiente.

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