Lucía se vistió de forma muy elegante. Todas creíamos y, a la vez, deseábamos que fuera Tom. Lucía estaba muy nerviosa. Estuvo toda la tarde probándose ropa. Al final, le tuve que dejar un vestido azul marino. Cogió sus zapatos negos de tacón, se maquilló suavemente, se cogió el pelo en una coleta alta y nos dispusimos a salir.
Tuve que llevarla en coche, porque ella no sabía conducir. Siempre decía "mañana voy a la academia a reservar plaza" pero nunca iba.
Puso la radio y sonó "The Heart Never Lies", una de las canciones más bonitas de McFly, por no decir la más bonita:
It's not always easy, But I'll forever
Esa frase resonaba en mi cabeza desde que conocí a mis amigas. Sabía que iba a estar siempre ahí con ellas para lo que fuera, en lo bueno y en lo malo, por que éramos algo más que un grupo que tiene algo en comun, el amor por la música; éramos como una familia.
-Bueno, Lucía, que tengas suerte con tu chico-me despedí con una sonrisa-Y si necesitas algo, llámame.
-Perfecto. Gracias por traerme y por todo-nos dimos dos besos y ella bajó del coche. Me dispuse a conducir hacia casa.
(CUENTA LUCÍA)
Esperé diez minutos y vi que nadie venía. Empecé a pensar que era una broma de mal gusto. Entonces, noté como algo me daba un golpe en la cabeza y vi todo negro.
***
Cuando me desperté, noté que estaba atada de pies y manos. La sala era enorme y oscura, con la única luz de una bombilla."¿Por qué estoy aquí?" pensé "¿Qué quieren de mí?". Oía voces a lo lejos, pero no lograba escuchar lo que decían. Empezaba a ponerme ya nerviosa, cuando vi a alguien acercándose a mí:
-Hola, Lucía-era una voz femenina. Era alta y extremadamente delgada. Su pelo era corto y castaño y sus ojos eran de color chocolate-Primero me presentaré. Soy Frankie y soy la novia de Dougie Poynter, ¿lo conoces?
-Sí, le conozco-dije con voz asustada ¿Cómo pudo Doug salir con alguien así? Era guapa, sí, lo admito, pero estaba muy delgada y parecía enferma-¿Qué quieres de mí?
-Quiero que le des un mensaje a tu amiga Bárbara-explicó con voz suave.
-¿Qué mensaje?
-Que no se acerque a mi Dougie. Él es de mi propiedad y siempre lo será, hasta la muerte. Si no lo hace, te aseguro que la mataré, y no tendré ningún tipo de piedad.
-No le daré ese mensaje, dáselo tú misma-aseguré con demasiada valentía.
-Ya verás como sí se lo darás-poco a poco vi como ella se curvaba hacia delante, empezó a crecerle el pelo por todas partes, los colmillos se afilaban y su nariz se convertía en un hocico. Era una mujer lobo. Tragué saliva y noté como mi corazón casi se salía del pecho-¡Noooooooooooooooooooo!
(CUENTA BÁRBARA)
Llamaron a la puerta. Cuando abrí vi a Dougie, Harry y Danny en el umbral de la puerta.
-Hola chicas, ¿Qué tal?-dijo Dougie con una sonrisa.
-Bien-dijo Lorena-¿Qué hacéis aquí-miró a Harry con odio y deseo a la vez.
-Nada, hemos decidido que podíamos ensayar con vosotras.le contestó Harry con el centelleo de sus ojos-Y, además, Danny quería ver a su Judith-vimos como Danny enrojecía.
-¡Uiiiii! ¡Qué mono mi inglesito favorito!-se acercó Judith a él, enredó sus brazos en el cuello de Danny y le besó mientras que él la respondía al beso y la agarraba de la cintura.
-Bueno, dejemos a los tortolitos-dijo Lorena con mirada asesina a Judith
-Ahora vamos nosotros, id bajando-dijo Danny
-Como no...-dijo Harry por lo bajo.
-Voy a preparar la merienda, id bajando-anuncié.
-¿Puedo ayudarte?-me preguntó Dougie.
-Si, claro, ven conmigo.
(CUENTA LORENA)
Bajé junto con Harry y noté como mi cuerpo se estremecía cada vez que estaba junto a él, pero no quería volver a sufrir, así que, no se lo pondría nada fácil.
-Lorena, ¿hace cuanto tocas la batería?
-¿Por qué lo quieres saber?
-Por curiosidad.
Hubo un silencio muy incómodo, el cuál se me hizo eterno. No sentía nada por él. Sólo sentía deseo, solo quería una noche con él, pero no veía un futuro con él. Y, además es muy pesado. Está todo el rato intentando sacarme conversación. ¿Qué se cree? ¿Que caeré en sus redes como todas esas fans locas por él? Yo no soy así, yo soy muy fría, no quiero amor, no quiero un novio serio. Me haría sufrir y me rompería el corazón y luego yo quedaría fatal. No, no, no puedo permitirlo.
-Desde los 5 años-respondí. Ser su amiga no me haría ningún daño.
-Guau, pues ya tienes que saber un montón. Cuando quieras te enseño trucos.
-Creo que sé más que tú, no te creas tanto, que no eres el mejor batería del mundo-le respondí secamente
(CUENTA DOUGIE)
La tenía cerca, por fin la tenía cerca, estábamos a solas. Tenía que atreverme, tenía que decirle todo, o, si no se lo decía, al menos demostrárselo. Decidí que ese sería el mejor momento. Justo se volvió para coger algo, la cogí por los hombros, la acerqué a mi y la besé. Noté como ella estaba rígida, pero el final acabó respondiendo. Sus labios eran suaves y dulces y notaba como mi corazón latía al ritmo de ese beso. De repente me separó de ella:
-Dougie, ¿qué haces?
-Te quiero, desde el primer día que te vi, desde el primer momento en el que oí tu voz.
-Dougie...¿no vamos un poco rápido? Casi no te conozco.
-Podemos irnos conociendo poco a poco-aseguré-pero te necesito a mi lado, por favor. Tú eres la única que me podría hacer completamente feliz.
-Yo también te quiero, Dougie-entonces se acercó a mi y me devolvió el beso. Deseé que ese momento no terminara nunca, pero terminé el beso-tenemos que bajar, nos echarán de menos-noté como se ruborizaba y ella intentaba esconder la cara. Me reí.
Cogimos los platos y con mi mano libre la pasé por su cintura.
(CUENTA LORENA)
Bajaron todos y vimos como Dougie llevaba cogida a Bárbara de la cintura. Me quedé sorprendida. Mira la mosquita muerta, se lleva a todo un chico. Espero que tenga mucha suerte, se lo merece.
-Bueno, bueno, bueno...¿otra pareja o qué? Madre mía-dije sorprendida y vi que a Bárbara se le subía el color a las mejillas. Entonces le sonó el teléfono a Bárbara. Dio un beso rápido a Dougie y lo cogió:
-¿Sí?-dijo-Sí, soy yo...¡¿Cómo?!...Vale, allí estaré.
martes, 29 de noviembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
Capítulo 6: Mañana siguiente a la locura
(CUENTA DANNY)
Me desperté a la mañana siguiente y me di cuenta de que no estaba en mi cama. La luz entraba limpia por la ventana. Entonces miré quien me acompañaba al otro lado de la cama. Vi a Judith y me colmé de felicidad. Creo que me he enamorado. Eso es nuevo para mi. Bueno, en realidad no tanto. Me enamoré hace mucho de una chica llamada Georgia. Era guapísima y la quería un montón, pero ella no me quería tanto, así que lo dejamos.
Ella abrió los ojos poco a poco y me aseguré de que fuera lo primero que viera.
-Buenos días, Judith-le dije con una sonrisa-¿Qué tal te sientes?
-¿Qué haces tú aquí?-dijo alarmada-¿Qué ha pasado?-miró por debajo de las sábanas-No me fastidies...no, no ¡no!
-¿Qué pasa, Judith?
-Que era....era vírgen, Danny.
-¿Co...co...cómo? No...no lo sabía, lo juro. Lo siento de veras-se excusó tartamudeando.
-Ya no tiene remedio supongo. No te disculpes, ha sido la culpa de ambos.Vamos a vestirnos.
Nos vestimos y bajamos.
(CUENTA DOUGIE)
Esta noche ha sido muy rara. Estuve divagando toda la noche por el bosque, como solía ser normal, pero no podía quitarme una imagen de la cabeza. La imagen de Bárbara. Su rostro, su voz, su forma de tocar el bajo... era única. Sentía que mi corazón marchito latía con más fuerza que nunca. Su olor era especial, y me entraba hambre nada mas olerla.
Ayer, en la fiesta, me emborraché, estuve a punto de besarla, pero me retuve. Pensé que iba demasiado rápido. Me he encaprichado de ella y no sé si eso iría a más. Hoy iré a verla, sí. Me acercaré a ella, me haré su amigo y lucharé por ella. No me pasará igual que con Frankie.
(CUENTA BÁRBARA)
Me desperté con un dolor de cabeza terrible. Me emborraché demasiado. Sabía que Judith se fue con Danny a su habitación y Lucía se fue a dar una vuelta con Tom. Lorena y Harry estuvieron toda la noche discutiendo. Harry detrás de Lorena y ella, en cambio, dándole calabazas. ¿Y yo? Yo que hice... no me acuerdo de nada de lo que yo hice. Creo que estuve hablando con Dougie, pero no estoy muy segura. Cuando intento acordarme de él me duele la cabeza, pero el corazón me palpita a mil por hora. Sus ojos, su pelo rubio brillante...su todo. Él era perfecto. Pero las dudas me asaltaban a la cabeza. ¿Yo a él le parecía insignificante? Seguramente. Pero yo sabía que no debía enamorarme de él, por que si no, sufriría. Debo centrarme en la música, que es lo que siempre me ha gustado y por lo que vivo. Cada nota era como aire fresco para mi mente. eso era lo que sentía.
Cogí el bajo, bajé al salón y empece a tocar una balada de amor. Sentía como la música pasaba por mis oídos y estremecía mi alma. Me provocaba placer y me quitaba todos los problemas de mi cabeza. Sentía un remanso de paz que nadie podría quitarme.
Entonces bajó Lucía ya vestida y arreglada con sus partituras nuevas:
-Hola, Bárbara. ¿Qué tal has dormido?.
-Bien, aunque Judith gritaba....madre mia, casi no dejaba ni dormir, por Dios.
-Ya me dí cuenta, jejeje. ¡Qué pillina! En cuanto baje interrogatorio al máximo. No la dejaré ni respirar-aseguró con tono amenazador.-Bueno, ¿tocamos?
-Sí, yo estaba tocando Falling In Love, ¿te unes?
-Por supuesto, es mi canción favorita después de I'll Be Ok.
Estuvimos tocando casi dos horas enteras cuando Judith y Danny bajaron de la habitación. Vimos la escena de la despedida desde lejos. Danny la besó en los labios y Judith se dejo. Se abalanzó a sus brazos y ella misma terminó ese beso. Danny deapareció después de despedirse de nosotras.
-Bueno, bueno, bueno... esta ya se ha llevado a uno-dije mirándola con ojos pícaros
-Sí-enrojeció.
-¿Qué tal has dormido?-dijo Lucía
-No he dormido.
-Eso ya lo sabemos. Casi no dormimos ni nosotras con tus gritos guapa.
-Jo, lo siento, pero esque es muy bueno en la cama...
-La la la la la, no quiero saberlo-canturreó Lucía.
-Y, ¿qué pasará con Mark?
-Mark está muy lejos, no puedo estar a distancia, lo siento por él.
-Jo, pobrecillo ¿no?
-Ya...
Entonces llamaron a la puerta. Era el cartero:
-Un paquete para Lucía-grité. Ella vino corriendo.
-¿De quién es?-preguntó.
-Pues no lo sé, no pone nombre-expliqué. Dentro del paquete había un ramo de rosas rojas y había una tarjeta:
De tu admirador secreto:
Te espero esta noche en la tienda de instrumentos a las 22 horas. No me falles ;)
Me desperté a la mañana siguiente y me di cuenta de que no estaba en mi cama. La luz entraba limpia por la ventana. Entonces miré quien me acompañaba al otro lado de la cama. Vi a Judith y me colmé de felicidad. Creo que me he enamorado. Eso es nuevo para mi. Bueno, en realidad no tanto. Me enamoré hace mucho de una chica llamada Georgia. Era guapísima y la quería un montón, pero ella no me quería tanto, así que lo dejamos.
Ella abrió los ojos poco a poco y me aseguré de que fuera lo primero que viera.
-Buenos días, Judith-le dije con una sonrisa-¿Qué tal te sientes?
-¿Qué haces tú aquí?-dijo alarmada-¿Qué ha pasado?-miró por debajo de las sábanas-No me fastidies...no, no ¡no!
-¿Qué pasa, Judith?
-Que era....era vírgen, Danny.
-¿Co...co...cómo? No...no lo sabía, lo juro. Lo siento de veras-se excusó tartamudeando.
-Ya no tiene remedio supongo. No te disculpes, ha sido la culpa de ambos.Vamos a vestirnos.
Nos vestimos y bajamos.
(CUENTA DOUGIE)
Esta noche ha sido muy rara. Estuve divagando toda la noche por el bosque, como solía ser normal, pero no podía quitarme una imagen de la cabeza. La imagen de Bárbara. Su rostro, su voz, su forma de tocar el bajo... era única. Sentía que mi corazón marchito latía con más fuerza que nunca. Su olor era especial, y me entraba hambre nada mas olerla.
Ayer, en la fiesta, me emborraché, estuve a punto de besarla, pero me retuve. Pensé que iba demasiado rápido. Me he encaprichado de ella y no sé si eso iría a más. Hoy iré a verla, sí. Me acercaré a ella, me haré su amigo y lucharé por ella. No me pasará igual que con Frankie.
(CUENTA BÁRBARA)
Me desperté con un dolor de cabeza terrible. Me emborraché demasiado. Sabía que Judith se fue con Danny a su habitación y Lucía se fue a dar una vuelta con Tom. Lorena y Harry estuvieron toda la noche discutiendo. Harry detrás de Lorena y ella, en cambio, dándole calabazas. ¿Y yo? Yo que hice... no me acuerdo de nada de lo que yo hice. Creo que estuve hablando con Dougie, pero no estoy muy segura. Cuando intento acordarme de él me duele la cabeza, pero el corazón me palpita a mil por hora. Sus ojos, su pelo rubio brillante...su todo. Él era perfecto. Pero las dudas me asaltaban a la cabeza. ¿Yo a él le parecía insignificante? Seguramente. Pero yo sabía que no debía enamorarme de él, por que si no, sufriría. Debo centrarme en la música, que es lo que siempre me ha gustado y por lo que vivo. Cada nota era como aire fresco para mi mente. eso era lo que sentía.
Cogí el bajo, bajé al salón y empece a tocar una balada de amor. Sentía como la música pasaba por mis oídos y estremecía mi alma. Me provocaba placer y me quitaba todos los problemas de mi cabeza. Sentía un remanso de paz que nadie podría quitarme.
Entonces bajó Lucía ya vestida y arreglada con sus partituras nuevas:
-Hola, Bárbara. ¿Qué tal has dormido?.
-Bien, aunque Judith gritaba....madre mia, casi no dejaba ni dormir, por Dios.
-Ya me dí cuenta, jejeje. ¡Qué pillina! En cuanto baje interrogatorio al máximo. No la dejaré ni respirar-aseguró con tono amenazador.-Bueno, ¿tocamos?
-Sí, yo estaba tocando Falling In Love, ¿te unes?
-Por supuesto, es mi canción favorita después de I'll Be Ok.
Estuvimos tocando casi dos horas enteras cuando Judith y Danny bajaron de la habitación. Vimos la escena de la despedida desde lejos. Danny la besó en los labios y Judith se dejo. Se abalanzó a sus brazos y ella misma terminó ese beso. Danny deapareció después de despedirse de nosotras.
-Bueno, bueno, bueno... esta ya se ha llevado a uno-dije mirándola con ojos pícaros
-Sí-enrojeció.
-¿Qué tal has dormido?-dijo Lucía
-No he dormido.
-Eso ya lo sabemos. Casi no dormimos ni nosotras con tus gritos guapa.
-Jo, lo siento, pero esque es muy bueno en la cama...
-La la la la la, no quiero saberlo-canturreó Lucía.
-Y, ¿qué pasará con Mark?
-Mark está muy lejos, no puedo estar a distancia, lo siento por él.
-Jo, pobrecillo ¿no?
-Ya...
Entonces llamaron a la puerta. Era el cartero:
-Un paquete para Lucía-grité. Ella vino corriendo.
-¿De quién es?-preguntó.
-Pues no lo sé, no pone nombre-expliqué. Dentro del paquete había un ramo de rosas rojas y había una tarjeta:
De tu admirador secreto:
Te espero esta noche en la tienda de instrumentos a las 22 horas. No me falles ;)
sábado, 12 de noviembre de 2011
Capitulo 5: evento y fiesta
Cuando salimos al escenario, vimos a un montón de gente aplaudiendo nuestra salida. Estábamos que no nos lo creíamos. Cogimos nuestros instrumentos, nos presentamos al público y empezamos a tocar.
Apologize me,
if you had any problem
with me.
I'm sorry
for not love you
all you need.
Cuando canté esa parte, lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. Esa canción me hacía recordar el por qué la compuse. Y es, que, como había dicho antes, tenía una historia y ahora os la contaré. Yo estaba saliendo con un chico, al que amaba con todas mis ganas. No dejaba de pensar en él. Mi mundo giraba entorno a ese chico. Se llamaba Pedro. Era guapo con pelo medio largo oscuro y ojos azules. Era el chico de mis sueños. Un día llegaba a mi casa por la calle y vi a dos personas sentadas en mi portal. Y vi que era Pedro, besándose con una de mis mejores amigas. Él intentó poner la escusa típica del 'no es lo que parece', pero era exactamente lo que parecía. Subí a casa, rompí a llorar, destrozando cada recuerdo que tenía de él. Y lo inevitable era que me echara la culpa de todo. Y todavía lo sigo pensando.
Judith notó mis lágrimas y se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla mientras tocaba. Ella era el mejor apoyo que tuve. Casi mató a Pedro en cuanto lo vio. Pero, yo la paré. Entonces ese día se me ocurrió esta canción y la tocamos cada vez que una de las chicas está un poco depre.
Terminamos la canción, y la gente aplaudía como loca. Hicimos reverencias al público, dejamos los instrumentos junto a los amplificadores y nos fuimos a cambiar:
-Bárbara, cariño, ¿qué te ha pasado ahí fuera?-dijo Judith preocupada.
-Nada, los recuerdos de esa canción-explique con voz temblorosa.
-Tía, fue hace un año, no llores más por ése, no merece la pena-me susurró Lucía al oído mientras me abrazaba-Y ahora vamos a ver tocar a los McGuys, a ver si así te animas un poco.
Fuimos a verles tocar. Decidieron tocar Party Girl y, nosotras por detrás, bailando como locas.
-Oye, Bárbara, hemos pensado que en nuestra casa, podríamos hacer una fiesta e invitar a los McFly, ¿qué te parece?-propuso Judith .
-Vale, por mi perfecto, pero luego recogemos entre todas-dije con firmeza.
-Desde luego-dijo guiñándome un ojo.
Acabaron su actuación y se acercaron a nosotras:
-Como yo dije, os ha salido súper bien-exclamó Dougie.
-Gracias , Dougie-dije mirándole-Y también gracias Harry por ser nuestro batería.
-No hay de que, mujer. Sois buenísimas-dijo alegre-Una pregunta, ¿habéis vuelto a hablar con Lorena?
-No, demomento no-le negó Judith-Por cierto, esta noche, en nuestra casa, damos una fiesta y queríamos invitaros, ¿vendréis?
-¿Habrá música y alcohol?-dijo una voz por detrás-Hola, soy Danny Jones-se fijó en Judith y los ojos se le iluminaron.
-Sí jejeje-dijo Judith con los ojos también iluminados mirándole.
-Pues entonces vamos-dijo otra voz-Hola, soy Tom Fletcher. Quería deciros que sois muy buenas y que tenéis mucho futuro.
-Muchas gracias, Tom-dijo Lucía con los mofletes encendidos.
-¿A qué estamos esperando? ¡Vamos a la fiesta!-dijo Danny
Cogimos nuestro Mini con los instrumentos y detrás nuestra iba el coche de los McFly. Era un coche naranja y parecía antiguo. Llegamos a la casa sobre las 22:30 de la noche y la casa, para mi sorpresa, ya estaba decorada y preparada. Había una bola de discoteca, las luces eran muy tenues y había mesas con botellas de cerveza, whisky, ron y vodka. Fui a mi habitación a dejar mi bajo y a vestirme de fiesta. Las chicas hicieron lo mismo y los chicos, mientras tanto esperaban abajo. Mientras me cambiaba, podía oír la música que habían puesto. Pusieron la Danza Kuduro y noté como mi cuerpo tenía ganas de bailar.
Me vestí con un vestido por la mitad de los muslos azul, unos tacones y casi no me maquille. Dejé que mi melena castaña suelta. Judith optó por unos shorts vaqueros y rotos y unas botas con el pelo recogido en una coleta y una camiseta no muy llamativa. Lucía fue más informal con unos vaqueros pitillos, unos tacones negros, una camiseta de rayas marineras y el pelo suelto y liso.
Bajamos todas juntas y vimos como a Danny se le iluminaron los ojos nada más ver a Judith:
-¿Has visto cómo te mira? Parece que te desnuda con la mirada-le susurró Lucía.
-Ya decía yo que tenía un poco de frío...-dijo Judith con sus típicos chistes malos, pero que siempre nos sacaban una risilla.
Entonces llamaron a la puerta. Fui a abrir y, sorprendentemente era Lorena. Me lanzé a sus brazos y, ella me quitó, porque no soporta los afectos de cariño:
-¿Qué haces aquí?-dije extrañada.
-Pues que mis padres al final me dijeron que, como queda una semana para mi cumple, que lo celebrara aquí con vosotras-explicó-¿Qué es esta fiesta que tenéis montada?
-Pues que están aquí los McFly y hemos decidido montra una fiesta-explicó Judith.
-Hola, tú debes de ser Lorena-dijo una voz sorprendéndome-Soy Harry, el que habló el otro día contigo.
-Hola, un placer-le extendió la mano.
-Bueno os dejamos que habléis-dijimos-Volvamos a la fiesta.
Al final, Danny y Judith acabaron borrachos y subieron a una habitación.
(Cuenta Judith)
Me notaba muy borracha y noté como empujaba a Danny rumbo a mi habitación. Yo no quería buscar explicaciones a lo que iba a hacer. Solo quería dejarme llevar.
Entramos a mi habitación y atraje a Danny hacia mi. Empezamos a besarnos. Noté sus suaves labios sobre los míos y eran muy dulces. Enrosqué mis brazos a su cuello y el me cogió en brazos. Me tumbó en la cama y empezamos a quitarnos ropa suavemente. Él besó todo mi cuerpo y me sentí plena. Entonces noté, que mientras me acariciaba el pelo y me miraba con esos ojos azules tan penetrantes, se metía dento de mí. Los dos gritamos de placer. Acabamos dormidos a esperar lo que deparaba el día siguiente.
Apologize me,
if you had any problem
with me.
I'm sorry
for not love you
all you need.
Cuando canté esa parte, lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. Esa canción me hacía recordar el por qué la compuse. Y es, que, como había dicho antes, tenía una historia y ahora os la contaré. Yo estaba saliendo con un chico, al que amaba con todas mis ganas. No dejaba de pensar en él. Mi mundo giraba entorno a ese chico. Se llamaba Pedro. Era guapo con pelo medio largo oscuro y ojos azules. Era el chico de mis sueños. Un día llegaba a mi casa por la calle y vi a dos personas sentadas en mi portal. Y vi que era Pedro, besándose con una de mis mejores amigas. Él intentó poner la escusa típica del 'no es lo que parece', pero era exactamente lo que parecía. Subí a casa, rompí a llorar, destrozando cada recuerdo que tenía de él. Y lo inevitable era que me echara la culpa de todo. Y todavía lo sigo pensando.
Judith notó mis lágrimas y se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla mientras tocaba. Ella era el mejor apoyo que tuve. Casi mató a Pedro en cuanto lo vio. Pero, yo la paré. Entonces ese día se me ocurrió esta canción y la tocamos cada vez que una de las chicas está un poco depre.
Terminamos la canción, y la gente aplaudía como loca. Hicimos reverencias al público, dejamos los instrumentos junto a los amplificadores y nos fuimos a cambiar:
-Bárbara, cariño, ¿qué te ha pasado ahí fuera?-dijo Judith preocupada.
-Nada, los recuerdos de esa canción-explique con voz temblorosa.
-Tía, fue hace un año, no llores más por ése, no merece la pena-me susurró Lucía al oído mientras me abrazaba-Y ahora vamos a ver tocar a los McGuys, a ver si así te animas un poco.
Fuimos a verles tocar. Decidieron tocar Party Girl y, nosotras por detrás, bailando como locas.
-Oye, Bárbara, hemos pensado que en nuestra casa, podríamos hacer una fiesta e invitar a los McFly, ¿qué te parece?-propuso Judith .
-Vale, por mi perfecto, pero luego recogemos entre todas-dije con firmeza.
-Desde luego-dijo guiñándome un ojo.
Acabaron su actuación y se acercaron a nosotras:
-Como yo dije, os ha salido súper bien-exclamó Dougie.
-Gracias , Dougie-dije mirándole-Y también gracias Harry por ser nuestro batería.
-No hay de que, mujer. Sois buenísimas-dijo alegre-Una pregunta, ¿habéis vuelto a hablar con Lorena?
-No, demomento no-le negó Judith-Por cierto, esta noche, en nuestra casa, damos una fiesta y queríamos invitaros, ¿vendréis?
-¿Habrá música y alcohol?-dijo una voz por detrás-Hola, soy Danny Jones-se fijó en Judith y los ojos se le iluminaron.
-Sí jejeje-dijo Judith con los ojos también iluminados mirándole.
-Pues entonces vamos-dijo otra voz-Hola, soy Tom Fletcher. Quería deciros que sois muy buenas y que tenéis mucho futuro.
-Muchas gracias, Tom-dijo Lucía con los mofletes encendidos.
-¿A qué estamos esperando? ¡Vamos a la fiesta!-dijo Danny
Cogimos nuestro Mini con los instrumentos y detrás nuestra iba el coche de los McFly. Era un coche naranja y parecía antiguo. Llegamos a la casa sobre las 22:30 de la noche y la casa, para mi sorpresa, ya estaba decorada y preparada. Había una bola de discoteca, las luces eran muy tenues y había mesas con botellas de cerveza, whisky, ron y vodka. Fui a mi habitación a dejar mi bajo y a vestirme de fiesta. Las chicas hicieron lo mismo y los chicos, mientras tanto esperaban abajo. Mientras me cambiaba, podía oír la música que habían puesto. Pusieron la Danza Kuduro y noté como mi cuerpo tenía ganas de bailar.
Me vestí con un vestido por la mitad de los muslos azul, unos tacones y casi no me maquille. Dejé que mi melena castaña suelta. Judith optó por unos shorts vaqueros y rotos y unas botas con el pelo recogido en una coleta y una camiseta no muy llamativa. Lucía fue más informal con unos vaqueros pitillos, unos tacones negros, una camiseta de rayas marineras y el pelo suelto y liso.
Bajamos todas juntas y vimos como a Danny se le iluminaron los ojos nada más ver a Judith:
-¿Has visto cómo te mira? Parece que te desnuda con la mirada-le susurró Lucía.
-Ya decía yo que tenía un poco de frío...-dijo Judith con sus típicos chistes malos, pero que siempre nos sacaban una risilla.
Entonces llamaron a la puerta. Fui a abrir y, sorprendentemente era Lorena. Me lanzé a sus brazos y, ella me quitó, porque no soporta los afectos de cariño:
-¿Qué haces aquí?-dije extrañada.
-Pues que mis padres al final me dijeron que, como queda una semana para mi cumple, que lo celebrara aquí con vosotras-explicó-¿Qué es esta fiesta que tenéis montada?
-Pues que están aquí los McFly y hemos decidido montra una fiesta-explicó Judith.
-Hola, tú debes de ser Lorena-dijo una voz sorprendéndome-Soy Harry, el que habló el otro día contigo.
-Hola, un placer-le extendió la mano.
-Bueno os dejamos que habléis-dijimos-Volvamos a la fiesta.
Al final, Danny y Judith acabaron borrachos y subieron a una habitación.
(Cuenta Judith)
Me notaba muy borracha y noté como empujaba a Danny rumbo a mi habitación. Yo no quería buscar explicaciones a lo que iba a hacer. Solo quería dejarme llevar.
Entramos a mi habitación y atraje a Danny hacia mi. Empezamos a besarnos. Noté sus suaves labios sobre los míos y eran muy dulces. Enrosqué mis brazos a su cuello y el me cogió en brazos. Me tumbó en la cama y empezamos a quitarnos ropa suavemente. Él besó todo mi cuerpo y me sentí plena. Entonces noté, que mientras me acariciaba el pelo y me miraba con esos ojos azules tan penetrantes, se metía dento de mí. Los dos gritamos de placer. Acabamos dormidos a esperar lo que deparaba el día siguiente.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Capítulo 4: Preparación del evento
Llegó la tarde antes del evento. Mi tía nos envió un SMS diciendo que deberíamos estar alli dos horas antes del evento para poder hacer un ensayo previo y poder prepararnos en cuanto a vestuario y maquillaje. Llamamos a Harry, para que pudiera ensayar con nosotras y nos dijo que a las 6 estaría alli, que nos esperaría dentro. Estábamos súper nerviosas, así que, hacíamos ejercicios de relajación.
A las 5 y media ya salíamos hacia el coche con los instrumentos. Yo conducía, Judith conmigo de copiloto y Lucía atrás con los instrumentos:
-Luego, a la vuelta, ¡exijo mi sitio de copiloto!-replicó Lucía
-Claro, pequeñina, como tu quieras-dijo Judith con tono de madre hacia un bebé. Yo me reía cada vez que hacía esa voz con pucheritos y todo incluidos.
Arranqué el motor y nos pusimos en marcha. Hicimos votación sobre que canción pondríamos en el trayecto y al final decidimos poner Party Girl. Nos animaba muchísimo esa canción. Nos daba energía y mucha alegría.
-Madre mia, si yo fuera una de las vampiras del videoclip...-Judith y su perversión sin límites- Vamos les haría padres tres veces.
-¡Eh! ¡lista de las narices! ¡que Tom es mío!-replicó Lucía.
-Vale, pero Dougie y Danny para mi-eligió Judith
-Jajajajajaja ¡qué graciosa! Deberías ir al Club de la Comedia, tía. Dougie es mío y lo sabes.
-Vale, pues Danny para mi entonces.-dijo Judith-¿y Harry?
-Pues para Lore.¿No viste qué interés tenía en hablar con ella?
-Sí, pero ella le dio calabazas. Pobrecito, que venga conmigo que yo le consuelo.
-Jope Judith, hija no vas a dar abasto con tanto hombre-dije.
-Yo ya....yo ya...sabré.
Una vez acabó Party Girl, llegamos a nuestro destino. En la puerta que daba a los backstages nos esperaba mi tía:
-Os llevaré a vuestro camerino. Allí tenéis ropa que os prestamos y que debéis cuidar como oro en paño, ¿vale?-todas asentimos con la cabeza.
Nos llevó por un pasillo largo y llegamos a una puesta donde había un cartel en el que ponía nuestros nombres. Mi tía sacó la llave y abrió. Nos quedamos totalmente sumidas en shock. Era enorme y muy luminoso. Había un armario lleno de faldas, pantalones y vestidos; otro de camisetas y otro de zapatos, principalmente de tacones. Luego había cuatro espejos con focos y tocadores llenos de maquillaje con aspecto nuevo y brillante.
-Muchísimas gracias tía. No sé cómo agradecértelo-dije abrazándola.
-Actuando como vosotras mejor sabéis. Ese es mi mejor regalo-me dio un beso y se alejó- Chicas, vestiros y, os está esperando Harry en el escenario principal para ensayar, así que, daros prisa.
Después de decirnos eso, nos dispusimos a elegir la ropa que nos pondríamos. Yo elegí una mini falda de tablas con unas botas de tacón negras y una camiseta de escote palabra de honor de cuero. Judith eligió un vestido rojo corto por la mitad del muslo, escote de pico y tacones rojos. Lucía, en cambio, cogió unos shorts vaqueros, camiseta de manga corta tipo marinero y tacones negros. Nos maquillamos de forma suave, Judith se cogió una coleta, cogimos los instrumentos y salimos hacia el escenario. Allí vimos a Harry ensayando y a otro chico con una guitarra. Nos acercamos y pudimos ver que era Dougie ensayando con su bajo azul.
-Hola, chicas-saludó Harry con dos besos a cada una-¿Habéis ensayado mucho?
-Sí, bastante para nuestra salud-dijo Judith riéndose-esperemos que nos salga todo bien.
-Os saldrá bien , confiad en vosotras-dijo Dougie a nuestras espaldas- Hola, soy Dougie-nos tendió la mano y nos dio dos besos.
-Gracias por los ánimos, Dougie.-dije de forma animada.
-Bueno he venido a veros tocar, así que, pongámonos a ello, por favor-dijo con esa bonita sonrisa tan característica suya. Me derretí en ese mismo instante. Sentí como el rubor subía a mis mofletes con una gran oleada de calor que recorrio todo mi cuerpo. Mis amigas lo notaron e intentaron tapar mi cara.
-Tía, contrólate anda, que te va a pillar-dijo Judith riéndose.
-Lo intento, pero es casi imposible. Es tan guapo, y tan perfecto...
-Si ya lo sabemos-Lucía me empujó hacia la dirección donde estaba mi bajo. Lo cogí, lo conecté a los amplificadores y, cuando los demás estaban preparados empezamos a tocar la canción.
Without you, babe
my heart get darker.
Without yoy, baby
I return to the night.
'Cause I need you
and my little soul too.
'Cause you're in my mind
day and night.
(CHORUS)
Apologize me,
if you had any problem
with me.
I'm sorry
for not love you
all you need.
I feel the distance,
between us.
You're far enough.
I miss your blond hair,
your green eyes,
your sexy body.
Baby, I miss your all
'Cause I need you at all,
like the earth to breath.
(CHORUS)
You was my moon,
and my sun,
the centre of my world.
And now,
all is destroyed,
and now,
all that I can say is
I'm sorry!
Dougie se puso a aplaudir, le gusto bastante al parecer:
-Está bastante bien. Iré por puntos. Bárbara, tocas bastante bien el bajo, pero deberias usar más la púa, te vas a destrozar los dedos-me dio una púa-Judith, tienes que ir una nota más alta con tu voz y Lucía, no está nada mal.
Ensayamos tres veces más y, cuando quedaba media hora para el evento, nos fuimos a nuestro camerino y la gente empezó a entrar a sus asientos. A la hora salimos hacia el escenario.
A las 5 y media ya salíamos hacia el coche con los instrumentos. Yo conducía, Judith conmigo de copiloto y Lucía atrás con los instrumentos:
-Luego, a la vuelta, ¡exijo mi sitio de copiloto!-replicó Lucía
-Claro, pequeñina, como tu quieras-dijo Judith con tono de madre hacia un bebé. Yo me reía cada vez que hacía esa voz con pucheritos y todo incluidos.
Arranqué el motor y nos pusimos en marcha. Hicimos votación sobre que canción pondríamos en el trayecto y al final decidimos poner Party Girl. Nos animaba muchísimo esa canción. Nos daba energía y mucha alegría.
-Madre mia, si yo fuera una de las vampiras del videoclip...-Judith y su perversión sin límites- Vamos les haría padres tres veces.
-¡Eh! ¡lista de las narices! ¡que Tom es mío!-replicó Lucía.
-Vale, pero Dougie y Danny para mi-eligió Judith
-Jajajajajaja ¡qué graciosa! Deberías ir al Club de la Comedia, tía. Dougie es mío y lo sabes.
-Vale, pues Danny para mi entonces.-dijo Judith-¿y Harry?
-Pues para Lore.¿No viste qué interés tenía en hablar con ella?
-Sí, pero ella le dio calabazas. Pobrecito, que venga conmigo que yo le consuelo.
-Jope Judith, hija no vas a dar abasto con tanto hombre-dije.
-Yo ya....yo ya...sabré.
Una vez acabó Party Girl, llegamos a nuestro destino. En la puerta que daba a los backstages nos esperaba mi tía:
-Os llevaré a vuestro camerino. Allí tenéis ropa que os prestamos y que debéis cuidar como oro en paño, ¿vale?-todas asentimos con la cabeza.
Nos llevó por un pasillo largo y llegamos a una puesta donde había un cartel en el que ponía nuestros nombres. Mi tía sacó la llave y abrió. Nos quedamos totalmente sumidas en shock. Era enorme y muy luminoso. Había un armario lleno de faldas, pantalones y vestidos; otro de camisetas y otro de zapatos, principalmente de tacones. Luego había cuatro espejos con focos y tocadores llenos de maquillaje con aspecto nuevo y brillante.
-Muchísimas gracias tía. No sé cómo agradecértelo-dije abrazándola.
-Actuando como vosotras mejor sabéis. Ese es mi mejor regalo-me dio un beso y se alejó- Chicas, vestiros y, os está esperando Harry en el escenario principal para ensayar, así que, daros prisa.
Después de decirnos eso, nos dispusimos a elegir la ropa que nos pondríamos. Yo elegí una mini falda de tablas con unas botas de tacón negras y una camiseta de escote palabra de honor de cuero. Judith eligió un vestido rojo corto por la mitad del muslo, escote de pico y tacones rojos. Lucía, en cambio, cogió unos shorts vaqueros, camiseta de manga corta tipo marinero y tacones negros. Nos maquillamos de forma suave, Judith se cogió una coleta, cogimos los instrumentos y salimos hacia el escenario. Allí vimos a Harry ensayando y a otro chico con una guitarra. Nos acercamos y pudimos ver que era Dougie ensayando con su bajo azul.
-Hola, chicas-saludó Harry con dos besos a cada una-¿Habéis ensayado mucho?
-Sí, bastante para nuestra salud-dijo Judith riéndose-esperemos que nos salga todo bien.
-Os saldrá bien , confiad en vosotras-dijo Dougie a nuestras espaldas- Hola, soy Dougie-nos tendió la mano y nos dio dos besos.
-Gracias por los ánimos, Dougie.-dije de forma animada.
-Bueno he venido a veros tocar, así que, pongámonos a ello, por favor-dijo con esa bonita sonrisa tan característica suya. Me derretí en ese mismo instante. Sentí como el rubor subía a mis mofletes con una gran oleada de calor que recorrio todo mi cuerpo. Mis amigas lo notaron e intentaron tapar mi cara.
-Tía, contrólate anda, que te va a pillar-dijo Judith riéndose.
-Lo intento, pero es casi imposible. Es tan guapo, y tan perfecto...
-Si ya lo sabemos-Lucía me empujó hacia la dirección donde estaba mi bajo. Lo cogí, lo conecté a los amplificadores y, cuando los demás estaban preparados empezamos a tocar la canción.
Without you, babe
my heart get darker.
Without yoy, baby
I return to the night.
'Cause I need you
and my little soul too.
'Cause you're in my mind
day and night.
(CHORUS)
Apologize me,
if you had any problem
with me.
I'm sorry
for not love you
all you need.
I feel the distance,
between us.
You're far enough.
I miss your blond hair,
your green eyes,
your sexy body.
Baby, I miss your all
'Cause I need you at all,
like the earth to breath.
(CHORUS)
You was my moon,
and my sun,
the centre of my world.
And now,
all is destroyed,
and now,
all that I can say is
I'm sorry!
Dougie se puso a aplaudir, le gusto bastante al parecer:
-Está bastante bien. Iré por puntos. Bárbara, tocas bastante bien el bajo, pero deberias usar más la púa, te vas a destrozar los dedos-me dio una púa-Judith, tienes que ir una nota más alta con tu voz y Lucía, no está nada mal.
Ensayamos tres veces más y, cuando quedaba media hora para el evento, nos fuimos a nuestro camerino y la gente empezó a entrar a sus asientos. A la hora salimos hacia el escenario.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Capitulo 3-Comienzo de un sueño
La semana antes del evento, estuvimos ensayando sin descanso. Comíamos ensayando y casi no dormíamos. Ya que Lorena no venía con nosotras, Lucía se paso a la batería y judith tocaba ya guitarra, yo el bajo y ambas cantábamos.
Mi tía nos dijo que las entradas se agotaron una semana después de anunciar el evento. Ese dato nos puso aún más nerviosas. Sabñiamos que esta sería una gran oportunidad y que no la podíamos despreciar. Y también, actuarían con nosotros los McFly. De ellos aprendimos a sentir y transmitir la música. Ellos eran nuestra inspiración. Siempre nos ayudaba a componer escuchar The Heart Never Lies, That's the Truth o Falling in Love. Las letras eran preciosas y era muy fácil identificarse con ellas.
Decidimos que íbamos a tocar I'm Sorry. Es canción tenía una historia, una historia muy especial.
***
El día antes del evento nos llamó mi tía. Dijo que nos iba a visitar para ver qué tal íbamos. Pero trajo una sorpresa consigo:
-Chicas, os presento a Harry Judd. El batería de los McFly-dijo señalándole- Él se ha ofrecido voluntario a sustituir a Lorena.
-¿¡Enserio?!-dijimos todas a la vez.
-Hola, chicas. Estaré hoy con vosotras para ensayar si no os importa-dijo Harry
-Claro que no-dije-Ven conmigo y te digo como va la canción a batería ¿ok?
-Perfecto.
No me lo podía creer, en realidad, ¡ninguna de nosotras nos lo creíamos! Harry Judd, el batería más buenorro del mundo, tocaría con nosotras. Cuando estábamos ensayando, ya con Harry y todo, suena mi móvil. Era Lorena:
-Hola, chicas ,¿qué tal os va? ¿Me echáis mucho de menos?-dijo
-Pues la verdad es que no, porque tenemos un sustituto de altos vuelos-aseguré
-¡Venga ya! ¿Quién?-preguntó extrañada y emocionada a la vez.
-¡Harry Judd! ¡El batería de McFly!-dijimos las tres a la vez.
-¡Buuuah! Yo creía que ibais a decir alguien mejor que yo!
-¡Anda ya! ¡Emociónate al menos!-dijo Lucía ya casi cabreada.
-Vale...espera...¡Qué bien!-dijo con tono de emoción falsa-Sabéis que los McFly me gustan, pero no soy una loca como vosotras.
-Bueno dejémoslo-dijo Judith-¿Qué tal por alli?
-Pues Mark no para de llamarme preguntando por ti, Gabriel está muy pesado con Bárbara y por Lucía no pregunta nadie jejeje.
-¡Ni falta que me hace! ¡Jum!-exclamó Lucía enfadada.
Entonces entró Harry por la puerta:
-¿Con quién habláis?-preguntó intrigado
-Con nuestra amiga batería-respondió Judith
-Aaa ¿Puedo hablar yo? Y así la conozco-se ofreció.
-Claro, está el altavoz puesto.
-Hola , Lorena encantado de conocerte.
-Hola, ¿eres Harry no? Un placer-dijo no muy animada y con esa voz tan característica.
-Tú tocas la batería, ¿no?
-Sí
-¿Desde hace cuanto?
-Desde los 6 años
-¡Guay! Pues serás muy buena.
-Sí...Soy la mejor del grupo con eso te digo todo
-¡Sí, bueno claro!-dije yo.
-¡Anda ya, bajista de pacotilla!
-¡Ui, lo que me ha dicho! ¡Serás...!
-Parad, halla paz. Bárbara, tú eres muy buena bajista, una de las mejores, tienes mucho futuro y tú Lorena no te he oído pero seguro que eres buenísima-puso paz Harry
-Jope Harry, gracias hombre-dije sorprendida.
.Bueno, me voy a casa que ya me llama Dougie...este chico...no soporta estar lejos de mi. Bueno mañana quedamos antes del evento y ensayamos ¿ok?. Besos.-se despidió. Fue decir el nombre de Dougie y notar como el rubor subía a mis carrillos. Escondí la cara para que no se me notase.-Ah , se me olvidaba, mañana también viene Dougie, quiere escucharos.
me emocioné hasta tal punto que casi lloré. Mañana iba a ser muy emocionante
Mi tía nos dijo que las entradas se agotaron una semana después de anunciar el evento. Ese dato nos puso aún más nerviosas. Sabñiamos que esta sería una gran oportunidad y que no la podíamos despreciar. Y también, actuarían con nosotros los McFly. De ellos aprendimos a sentir y transmitir la música. Ellos eran nuestra inspiración. Siempre nos ayudaba a componer escuchar The Heart Never Lies, That's the Truth o Falling in Love. Las letras eran preciosas y era muy fácil identificarse con ellas.
Decidimos que íbamos a tocar I'm Sorry. Es canción tenía una historia, una historia muy especial.
***
El día antes del evento nos llamó mi tía. Dijo que nos iba a visitar para ver qué tal íbamos. Pero trajo una sorpresa consigo:
-Chicas, os presento a Harry Judd. El batería de los McFly-dijo señalándole- Él se ha ofrecido voluntario a sustituir a Lorena.
-¿¡Enserio?!-dijimos todas a la vez.
-Hola, chicas. Estaré hoy con vosotras para ensayar si no os importa-dijo Harry
-Claro que no-dije-Ven conmigo y te digo como va la canción a batería ¿ok?
-Perfecto.
No me lo podía creer, en realidad, ¡ninguna de nosotras nos lo creíamos! Harry Judd, el batería más buenorro del mundo, tocaría con nosotras. Cuando estábamos ensayando, ya con Harry y todo, suena mi móvil. Era Lorena:
-Hola, chicas ,¿qué tal os va? ¿Me echáis mucho de menos?-dijo
-Pues la verdad es que no, porque tenemos un sustituto de altos vuelos-aseguré
-¡Venga ya! ¿Quién?-preguntó extrañada y emocionada a la vez.
-¡Harry Judd! ¡El batería de McFly!-dijimos las tres a la vez.
-¡Buuuah! Yo creía que ibais a decir alguien mejor que yo!
-¡Anda ya! ¡Emociónate al menos!-dijo Lucía ya casi cabreada.
-Vale...espera...¡Qué bien!-dijo con tono de emoción falsa-Sabéis que los McFly me gustan, pero no soy una loca como vosotras.
-Bueno dejémoslo-dijo Judith-¿Qué tal por alli?
-Pues Mark no para de llamarme preguntando por ti, Gabriel está muy pesado con Bárbara y por Lucía no pregunta nadie jejeje.
-¡Ni falta que me hace! ¡Jum!-exclamó Lucía enfadada.
Entonces entró Harry por la puerta:
-¿Con quién habláis?-preguntó intrigado
-Con nuestra amiga batería-respondió Judith
-Aaa ¿Puedo hablar yo? Y así la conozco-se ofreció.
-Claro, está el altavoz puesto.
-Hola , Lorena encantado de conocerte.
-Hola, ¿eres Harry no? Un placer-dijo no muy animada y con esa voz tan característica.
-Tú tocas la batería, ¿no?
-Sí
-¿Desde hace cuanto?
-Desde los 6 años
-¡Guay! Pues serás muy buena.
-Sí...Soy la mejor del grupo con eso te digo todo
-¡Sí, bueno claro!-dije yo.
-¡Anda ya, bajista de pacotilla!
-¡Ui, lo que me ha dicho! ¡Serás...!
-Parad, halla paz. Bárbara, tú eres muy buena bajista, una de las mejores, tienes mucho futuro y tú Lorena no te he oído pero seguro que eres buenísima-puso paz Harry
-Jope Harry, gracias hombre-dije sorprendida.
.Bueno, me voy a casa que ya me llama Dougie...este chico...no soporta estar lejos de mi. Bueno mañana quedamos antes del evento y ensayamos ¿ok?. Besos.-se despidió. Fue decir el nombre de Dougie y notar como el rubor subía a mis carrillos. Escondí la cara para que no se me notase.-Ah , se me olvidaba, mañana también viene Dougie, quiere escucharos.
me emocioné hasta tal punto que casi lloré. Mañana iba a ser muy emocionante
jueves, 3 de noviembre de 2011
Capítulo 2- Londres
Mi sueño se había hecho realidad. ¡Voy a vivir a Londres! Me encantaban las costumbres inglesas, las tiendas, las casas, los barrios y, sobre todo, la música.Allí había buenas oportunidades para la música. También había grupos muy buenos de los que podría aprender.
A Lorena, mi amiga más pequeña, no la dejaron ir con nosotras. Sus padres le dijeron que hasta que no cumpliera los 18, no podría ir a Londres. Los padres de Lucía y Judith no vieron inconveniente, pero, a las tres nos pusieron la condición de que les llamasemos una vez a la semana y, que en vacaciones, fueramos a visitarles al menos una semana. A nosotras nos pareció una condición bastante razonable.
En el aeropuerto, la despedida fue muy emotiva:
-Hermanita-dijo Jonás, el hermano pequeño de Judith-Te echaré mucho de menos.
-Yo también, enano-dijo Judith, la cual después le dio un abrazo con lágrimas en los ojos.
Entonces, levantamos la vista y vimos a un chico rubio, de media melena, rizado, ojos azules, pálido y con coloretes rojos.
-Hola Judith-dijo con acento inglés. Se acercó a ella y le dio un beso en los labios- Adiós. Y que sepas, que te quiero.
-Yo también Mark, no te olvidaré-se despidió de él con un abrazo y con otro beso aún más largo.
Lucía y yo nos quedamos boquiabiertas. Al parecer, ese inglés misterioso del que nos habló se llama Mark y estaba más bueno que el pan.
-En el avión, ¡no te escapas, guapa!-le dije con tono amenazador.
-¡Eso! ¡Nos lo tienes que contar todo!-insistió Lucía
-Os lo contaré, pero no seais impacientes.
Dimos un último beso a nuestros familiares y amigos, y nos dispusimos a entrar en el avión que nos llevaría hacia nuestro destino soñado.
***
Nada más llegar, lo primero que hicimos fue sacar la cámara y hacer fotos en el aeropuerto de Londres. La gente nos miraba de forma rara porque, la gente normal, no sacaba fotos a un aeropuerto. Pero a nosotras no nos importaba, porque eramos muy felices y queríamos llevarnos cada pequeño recuerdo de aquel lugar maravilloso.
En la puerta del aeropuerto, estaban mis tíos, esperándonos con su coche. Tenían un Mini rojo. Dudaba que cupiésemos todos allí, pero cupimos de forma sorprendente.
Nos saludaron con dos besos y un abrazo y nos dijeron:
-No vais a vivir con nosotros, puesto que tenéis una casa propia, de la que no tenéis que preocuparos de pagar, porque es nuestra y ya está pagada-la razón de que tuvieran tanto dinero es, que, mi tía trabajaba en una empresa organizadora de eventos musicales y mi tío trabajaba en el gobierno inglés-También sé que conducís, así que, como tenemos otro coche, vosotras os quedaréis el Mini, pero no lo rompáis.
-Por supuesto Tía-le aseguré-cuidaremos de todo, muchas gracias.
Nos llevaron directamente a la casa. Era enorme, de dos pisos, con trastero y ático. Con fachadas marrones y grandes ventanas. También tenía un jardín gigantesco, bien cuidado y con piscina, aunque mucho me temía, que en Londres no la íbamos a utilizar mucho.
La ciudad estaba a 10 minutos en coche y había muchas tiendas, pero, había una que nos había llamado mucho la atención. Era una tienda de instrumentos, en la que predominaban bajos y guitarras.
-Cuando necesitéis comprar, nos avisáis y vamos con vosotras, aunque tenéis mucha despensa, pero pronto no os hará falta nuestro dinero, porque tendréis casi tanto como nosotros-explicó mi tío.
-¿Y eso?-preguntó extrañada Lucía-Tendremos que encontrar trabajo primero.
-Ya lo tenéis-aseguró mi tía.
-¿A sí? ¿Cuál?-pregunté intrigada.
-Vais a tocar vuestras canciones en un evento que estoy organizando para nuevos grupos. Y, además, vendrá un grupo inglés como estrella principal.
-¿Enserio?-exclamó Judith sin creérselo-¿Y qué grupo será ese?
-McFly-nuestros ojos centellearon al oír ese nombre. Nos dieron ganas de montarla-¿Lo conocéis?
-¡¿Qué si lo conocemos?! ¡Por supuesto! ¡Es el mejor grupo del mundo!-dijo Lucía emocionada.
-Bien, pues actuaréis con ellos, asíque, os dejamos que conozcáis la casa y que ensayéis.
A Lorena, mi amiga más pequeña, no la dejaron ir con nosotras. Sus padres le dijeron que hasta que no cumpliera los 18, no podría ir a Londres. Los padres de Lucía y Judith no vieron inconveniente, pero, a las tres nos pusieron la condición de que les llamasemos una vez a la semana y, que en vacaciones, fueramos a visitarles al menos una semana. A nosotras nos pareció una condición bastante razonable.
En el aeropuerto, la despedida fue muy emotiva:
-Hermanita-dijo Jonás, el hermano pequeño de Judith-Te echaré mucho de menos.
-Yo también, enano-dijo Judith, la cual después le dio un abrazo con lágrimas en los ojos.
Entonces, levantamos la vista y vimos a un chico rubio, de media melena, rizado, ojos azules, pálido y con coloretes rojos.
-Hola Judith-dijo con acento inglés. Se acercó a ella y le dio un beso en los labios- Adiós. Y que sepas, que te quiero.
-Yo también Mark, no te olvidaré-se despidió de él con un abrazo y con otro beso aún más largo.
Lucía y yo nos quedamos boquiabiertas. Al parecer, ese inglés misterioso del que nos habló se llama Mark y estaba más bueno que el pan.
-En el avión, ¡no te escapas, guapa!-le dije con tono amenazador.
-¡Eso! ¡Nos lo tienes que contar todo!-insistió Lucía
-Os lo contaré, pero no seais impacientes.
Dimos un último beso a nuestros familiares y amigos, y nos dispusimos a entrar en el avión que nos llevaría hacia nuestro destino soñado.
***
Nada más llegar, lo primero que hicimos fue sacar la cámara y hacer fotos en el aeropuerto de Londres. La gente nos miraba de forma rara porque, la gente normal, no sacaba fotos a un aeropuerto. Pero a nosotras no nos importaba, porque eramos muy felices y queríamos llevarnos cada pequeño recuerdo de aquel lugar maravilloso.
En la puerta del aeropuerto, estaban mis tíos, esperándonos con su coche. Tenían un Mini rojo. Dudaba que cupiésemos todos allí, pero cupimos de forma sorprendente.
Nos saludaron con dos besos y un abrazo y nos dijeron:
-No vais a vivir con nosotros, puesto que tenéis una casa propia, de la que no tenéis que preocuparos de pagar, porque es nuestra y ya está pagada-la razón de que tuvieran tanto dinero es, que, mi tía trabajaba en una empresa organizadora de eventos musicales y mi tío trabajaba en el gobierno inglés-También sé que conducís, así que, como tenemos otro coche, vosotras os quedaréis el Mini, pero no lo rompáis.
-Por supuesto Tía-le aseguré-cuidaremos de todo, muchas gracias.
Nos llevaron directamente a la casa. Era enorme, de dos pisos, con trastero y ático. Con fachadas marrones y grandes ventanas. También tenía un jardín gigantesco, bien cuidado y con piscina, aunque mucho me temía, que en Londres no la íbamos a utilizar mucho.
La ciudad estaba a 10 minutos en coche y había muchas tiendas, pero, había una que nos había llamado mucho la atención. Era una tienda de instrumentos, en la que predominaban bajos y guitarras.
-Cuando necesitéis comprar, nos avisáis y vamos con vosotras, aunque tenéis mucha despensa, pero pronto no os hará falta nuestro dinero, porque tendréis casi tanto como nosotros-explicó mi tío.
-¿Y eso?-preguntó extrañada Lucía-Tendremos que encontrar trabajo primero.
-Ya lo tenéis-aseguró mi tía.
-¿A sí? ¿Cuál?-pregunté intrigada.
-Vais a tocar vuestras canciones en un evento que estoy organizando para nuevos grupos. Y, además, vendrá un grupo inglés como estrella principal.
-¿Enserio?-exclamó Judith sin creérselo-¿Y qué grupo será ese?
-McFly-nuestros ojos centellearon al oír ese nombre. Nos dieron ganas de montarla-¿Lo conocéis?
-¡¿Qué si lo conocemos?! ¡Por supuesto! ¡Es el mejor grupo del mundo!-dijo Lucía emocionada.
-Bien, pues actuaréis con ellos, asíque, os dejamos que conozcáis la casa y que ensayéis.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)