(CUENTA LORENA)
Me desperté y me noté en los brazos de Alfon. Mi cabeza estaba apoyada en su pecho y oía el latir de su corazón, lento y relajado. Besé su pecho, y, poco a poco, fui subiendo hasta llegar a sus labios. Él se despertó y me devolvió el beso:
-¿Te ha gustado?
-Sí
-¿Quieres repetir?
-No sé...ya me estarán echando de menos...-contesté dudando, aunque me moría por repetir.
-Pues que te echen un poco más de menos-me besó-tampoco se van a morir sin ti-y entonces volvimos al punto de partida.
(CUENTA BÁRBARA)
Me senté en el sofá una vez me liberé de los abrazos de mis amigos.Dougie, automáticamente, se sentó a mi lado y a mi otro lado se puso Lucía. En frente tenía a Danny y Judith, con ella sentada sobre su regazo y en el otro sofá, Harry y Tom:
-Bárbara-empezó Judith-¿Cómo te has hecho estas heridas? ¿Quién te lo hizo?
-Me lo hizo Frankie...bueno...Frankie exactamente no-dudé-Fue...Mark.
-¿¡Mark!?-exclamó Judith-No puede ser...
-Sí, él es aliado de Frankie y está con otra chica, Georgia.
-¿¡Georgia?!-exclamó Danny-sabía que algo malo tenía esa mujer...
-¿La conoces?-cuestionó Lucía.
-Si, demasiado bien...-explicó-es mi ex-novia.
-¿Tendremos esta charla?-preguntó Judith.
-Por supuesto, cielo
-Y, ¿cómo conseguiste sacarla, Doug?-preguntó Tom
-Fue fácil.Esperé a que Frankie saliera a cazar. Hice ruidos en la planta baja para que Mark bajase y dejase la habitación. Entré por la ventana, deje a Geo inconsciente y saqueé a Bárbara.
-Me parece demasiado fácil-divagó Harry
-La protegeré con mi vida.
-Y nosotros te ayudaremos. No dejaremos que nada le pase a ninguna.
-Cambiando de tema-comencé-¿Dónde está Lore?
-Se ha ido a dar una 'vuelta' con Alfon.
-¿Alfon?
-Sí, un chico que conoció en el aeropuerto-me explicó Judith-¿Qué estará haciendo la pillina?
-Confraternizar en exceso-rió Lucía
-Si no os importa voy a descansar-anuncié
-Voy contigo-avisó Doug de automático.
-Cuidado con lo que hacéis, que os vigilo-aseguró Danny
-Claro, lo que tú digas, mamá
***
Una vez subimos a mi habitación, vi como todo estaba tal y como lo dejé, excepto mi bajo, que estaba encima de la cama:
-He estado tocando tu bajo-aseguró Doug
-No pasa nada, cógelo cuando quieras, aunque comparado con el tuyo, el mío es una mierda.
-Todo lo que tú tengas o hayas tocado es lo más valioso que puede haber en la galaxia después de ti-aseguró mientras se acercaba a mi, me cogía de la cintura, me acercaba a él y me besaba. Noté como me fallaban las rodillas, y él también lo notó:
-Necesita comer, señorita-dijo con tono galante-Te traeré mi especialidad, espaguetis a lo Dougie Poynter.
-Lo tomaré como una amenaza a mi paladar.
-Como quieras. Te arrepentirás de lo que has dicho.
Cerró la purta tras de él y me tumbé. Cerré los ojos y los recuerdos empezaron a fluir por mi mente. Vi, con dolor, mi estancia con Mark y Geo, pero quería olvidarlo y pasar página. Georgia era muy maja y me contó cosas que dañarían a mucha gente, sobre todo a alguien en especial. Me contó que nunca amó a nadie, por su naturaleza, pero yo, estaba empezando a pensar que eso era mentira, por que Dougie me amaba a pesar de ser un vampiro.
Entonces, mis pensamientos se desviaron hacia Doug, mi dulce Doug. Ahora no sería mi príncipe azul, si no, mi príncipe oscuro, pero me daba igual por que le amaba de todas formas y era lo único bueno después de esta tortuosa semana. Bueno a él y a mi amigas, con las que había vivido todo y las que me habían apoyado en lo bueno y en lo malo.
Ahora también era feliz por que estaba en Londres, cumpliendo mi sueño, con mis amigas, y había conocido a los McFly, con los que había crecido como música y como persona y uno de ellos me había robado el corazón.
Dougie abrió la puerta y traía una bandeja con un vaso de agua y un plato hasta arriba de espaguetis a la carbonara:
-Tome usted, señorita-dijo-espero que estén al gusto de la persona más guapa del mundo.
-Gracias, señorito. Los has hecho tu, asi que serán los más ricos-aseguré. Se sentó en la cama, enfrente mia. Miraba atentamente como comía.
-No es por que me moleste, pero, me siento observada.
-Pues yo también, no sé por qué.-se rio y me acarició la cara. Apartó la bandeja cuando terminé, se acercó a mi y me besó. Las caricias empezaron a fluir y me tumbó. Empezamos a ir más lejos y entnonces le paré:
-Dougie, hoy no, todavía no, por favor.
-Esperaré lo que sea necesario.
Nos tumbamos, uno al lado del otro, y me dormí en su pecho.
0___0 m enkanta! neeext!! jaja
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